lunes, 13 de junio de 2011

Bibliografía consultada

BIBLIOGRAFÍA

CARDONA LLORENS, Jorge. La ONU y el mantenimiento de la paz en el siglo XXI: entre la adaptación y reforma de la Carta. Valencia: Tirant lo Blanch, 2008.

PEREIRA CASTAÑARES, Juan Carlos; Martínez Lillo, Pedro A. La ONU. Madrid: Arco, D.L. 2001.

RIQUELME Cortado, Rosa. La reforma del Consejo de Seguridad de la ONU: el incremento de sus miembros y su más adecuada representación equitativa. Madrid: Dykinson, 2000.

WEBGRAFÍA


Centro de Noticias de la ONU http://www.un.org/spanish/News/

Página Web de la Organización de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es/

Agencia Internacional de la Energía Atómica http://www.iaea.org/

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación  www.FAO.org

Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados www.acnur.org/

Fondo de Naciones Unidas para la Infancia http://www.unicef.es/

Organización Internacional del Trabajo http://www.ilo.org/global/lang--es/index.htm

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura http://www.unesco.org/new/es/unesco/

Fuentes primarias:

-        Felipe Maraña Marcos, (Felipe Sahagún): periodista español, especializado en política internacional. Profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid
-         Najib Abu-Warda, profesor de Relaciones Internacionales en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid y desde 2009 es el presidente de la Asociación de Periodistas y Escritores Árabes en España (APAEE).
-        Baher Kamal, periodista egipcio de International Press Service

martes, 24 de mayo de 2011

CONCLUSIONES

1. La ONU no ha sido lo suficientemente efectiva para prevenir guerras, desde su creación en 1947 hasta el presente ha habido numerosos conflictos bélicos y esto se debe a que el sistema de veto del Consejo de Seguridad, impide la prevención de algunos conflictos y a la solución de otros ya desencadenados

2. Con las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, comenzó la doble faz de la ONU: por un lado el discurso y por el otro la práctica, con frecuencia contradictorios.

3. Consejo de Seguridad: En su papel como garante de la paz y la seguridad internacionales parece extender su actuación a mucho más de aquello que originalmente le asigna el marco legal al cual debe ajustar su actividad, esto es, la Carta de las Naciones Unidas. Este acaparamiento de competencias, junto con la tendencia del Consejo a apreciar su misión en función de los intereses en juego y criterios políticos en el conflicto en cuestión, nos han suscitado posibles reformas en la Carta entre las que se encuentra una mayor delimitación de los poderes del Consejo.

4. Aunque Kofi Annan en su informe “Un concepto más amplio de libertad . Desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos” dijo que: “El Consejo de Seguridad debe ser ampliamente representativo de las realidades del poder en el mundo actual”; teniendo en cuenta la actual relación de fuerzas, favorable a los Estados Unidos, a las sociedades transnacionales y al neoliberalismo, tenemos serias dudas de que actualmente este Consejo contribuya a la democratización de la Organización y a una mejor defensa de los intereses de los pueblos.

5. Es difícil imaginar el logro de una reforma positiva en la ONU en el contexto actual de la relación de fuerzas, desfavorable para los intereses de los pueblos. Incluso en lo que se refiere a la supresión del derecho de veto porque por si sólo, sin otras reformas fundamentales, no dará los resultados esperados.

6. El Consejo de Seguridad carece actualmente de legitimidad y funciona en la ilegalidad, por lo que es urgente reformarlo en profundidad: habría que suprimir el “derecho de veto” y el sistema de miembros permanentes.

Posible reconocimiento de Palestina en la Asamblea General de la ONU

El próximo mes de septiembre, los palestinos (con su presidente  Mahmud Abbas) intentarán lograr el reconocimiento de su Estado -con las fronteras de 1967-, como miembro de la ONU dado el estancamiento de las conversaciones de paz con Israel. ¿Qué opina un ciudadano de Palestina sobre ello?
Hemos preguntado la opinión de un ciudadano palestino afincado en Madrid que recoge la opinión mayoritaria de este pueblo arrebatado de sus tierras:

"Es necesaria una la reforma de la ONU . Esta organización no es más que un instrumento que fue diseñado a medida después de la IIGM para servir a los intereses de los vencedores en aquel entonces. La gran prueba de ello el monopolio que los cinco miembros permanentes tienen sobre el Consejo de Seguridad. No es democrático que estos miembros tengan un derecho a veto que anularía cualquier resolución aprobada por los países integrados en la Asamblea General de la ONU. Hoy día, el surgimiento de países económicamente potentes obliga a reformar la ONU para responder a los cambios que han surgido a nivel mundial y cumplir con los valores que la humanidad y sus sociedades aclaman”  

Sobre el reconocimiento de un Estado palestino:

“En 1988, la OLP reunida en Argelia, anunció la creación de un Estado palestino en el exilio... pero, para nada. Es un tema muy complicado.
Israel es un país funcional que fue basado en ideas religiosas, judio-cristianas, concluidas con  el concepto del sionismo para servir a los intereses de Occidente.  La nueva realidad en el mundo árabe, el despertar, que ha derribado a los mayores aliados del sionismo ha obligado a Estados Unidos a presionar a los países del golfo para incluir a Jordania en el consejo que les reúne con el fin de aislar a Siria y frenar a Irán.
Los palestinos presentarán su proyecto pero... Estados Unidos no lo reconocerá y todo quedará igual. Existe la posibilidad, siempre Israel lo ha hecho, que no lo presenten como consecuencia de una guerra que Israel iniciaría con el fin imponer su criterio atacando al Líbano o a Gaza.”


Tras esta reflexión, ¿qué creéis vosotros?

 

ENTREVISTA A FELIPE SAHAGÚN

1. ¿ Cree que el Consejo de seguridad de la ONU debe reformarse? ¿ En qué sentido?
Es obvio que debe reformarse. Hace mucho tiempo que debió hacerlo. El llamado fin de la Guerra Fría, el cambio radical en la relación de fuerzas internacionales, el crecimiento espectacular de las potencias emergentes, sobre todo China, India y Brasil, la globalización y la nueva agenda de desafíos requieren una representación institucional que el Consejo de Seguridad, tal como lo hemos conocido desde 1945, no tiene. El sentido de la reforma, obviamente, tiene que reflejar esos cambios: no tiene sentido que, con Rusia y los dos no permanentes, Europa cuente sistemáticamente con un tercio de los miembros del Consejo, mientras que África y América Latina sigue con sólo los dos no permanentes y, por lo tanto, sin capacidad de veto. Tampoco es lógico que el segundo país más poblado del mundo, la India, que pronto será el primero, pueda seguir fuera.

2. .¿ Qué papel cree que debería desempeñar la ONU de cara a los acontecimientos de los países árabes?
El verbo “debería” utilizado en la pregunta se puede traducir por una pregunta: ¿qué sería deseable que hiciera a ONU? En primer lugar, apoyar a los que reclaman libertad, reformas democráticas y lucha contra la corrupción. En segundo lugar, como se ha hecho en Libia, intervenir en defensa de los civiles inocentes que están siendo asesinados, encarcelados y perseguidos por reclamar esos cambios. En tercer lugar, aunque el orden es perfectamente alterable, facilitar el apoyo diplomático y la ayuda financiera para impulsar transformaciones estables y reducir el riesgo de que los grupos más radicales acaben secuestrando los movimientos reformistas.
3.¿ Qué ocurrirá el próximo mes de Septiembre, será posible que la ONU reconozca al Estado palestino en las fronteras de 1967?
La respuesta es muy sencilla y está muy clara: NO. La ONU –y por la ONU en esta respuesta me refiero al Consejo de Seguridad- no va a aprobar un Estado palestino independiente por la sencilla razón de que los EE.UU. no lo permitirán mientras los palestinos no acepten el derecho de Israel a vivir en paz como un Estado judío, renuncien a la violencia y acepten todos los acuerdos firmados hasta la fecha. La Autoridad Palestina ha aceptado esas premisas desde la cumbre de la OLP en Argel en 1988 y los acuerdos de Oslo, pero Hamas, que gobierna en Gaza, no lo ha hecho y el presidente estadounidense, Barack Obama, ha dejado muy claro que, sin esas garantías y el visto bueno de Israel (es decir, un acuerdo bilateral Israel-Palestinos) los EE.UU. nunca apoyaran la propuesta de un Estado palestino en el Consejo. Otra cosa es lo que puede declarar la Asamblea, que siempre tendrá una importancia relativa y una eficacia nula.
4. Teniendo en cuenta que la ONU aboga por la " democracia y la paz en el mundo", ¿no debería suprimir la calificación de " Estados enemigos" de su carta. Considerando además que Japón por ejemplo, ha hecho una gran contribución a la organización?
Las referencias al “estado enemigo” recogidas en los artículos 53 y 107 de la Carta no tienen sentido desde que Alemania y Japón dejaron de ser “estados enemigos” y se convirtieron en aliados principales de los impulsores y firmantes de la misma. Mantenerlas en el texto, para alemanes y japoneses, es una provocación permanente que sólo sirve para mantener abiertas heridas supuestamente cicatrizadas, esperemos que para bien.
5. ¿ Considera que la OIEA es una organización fuerte y preparada para enfrentarse a accidentes como el de Fukushima? Se ha comentado últimamente que es un organismo my cercano a los intereses de la Industria nuclear...
La OIEA se funda en 1957, en plena Guerra Fría, para gestionar la nuclearización del planeta cuando la Administración Eisenhower, por la doctrina conocida como Átomos para la Paz, decidió levantar el bloqueo de las exportaciones de tecnología y combustible nucleares para usos civiles. Nunca ha estado preparada para hacer frente a accidentes tan graves como los de Chernóbil (1986) o Fukushima (2011). Su misión prioritaria, desde que, en 1969 (en vigor desde 1971) se aprobó el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), es asegurar el cumplimiento de dicho tratado. ¿Están el TNP y la OIEA al servicio de la industria nuclear, como dijo en su día Yuri Andreyev, responsable de la descontaminación de Chernóbil durante años? Me parece una simplificación inútil, pues la industria nuclear en la mayor parte del mundo depende de los Estados y, allí donde está en manos privadas, tiene una dependencia muy estrecha de los Estados. No tiene sentido, pues, culpar a General Electric o Westinghouse y olvidarse del Gobierno estadounidense o distinguir entre Areva, la primera empresa nuclear europea, y el Estado francés. De hecho, cuahdo Nicolás Sarkozy viaja por el mundo, actúa más bien como presidente ejecutivo de Areva. Tal es el interés que pone en vender, llave en mano, centrales del grupo francés.

Organización Internacional del Trabajo

La OIT es la institución mundial responsable de la elaboración y supervisión de las Normas Internacionales del Trabajo. Es la única agencia de las Naciones Unidas de carácter "tripartito" ya que representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores participan en conjunto en la elaboración de sus políticas y programas así como la promoción del trabajo decente para todos. Esta forma singular de alcanzar acuerdos da una ventaja a la OIT, al incorporar el conocimiento "del mundo real" sobre empleo y trabajo.
Juan Somavia, Director General de la OIT afirma que el objetivo primordial de la organización es promover oportunidades para que mujeres y hombres puedan obtener un trabajo decente y productivo en condiciones de libertad, igualdad, seguridad y dignidad humana".
La teoría es bonita, alentadora, sin embargo en estos momentos en los que el mundo se sumió en una crisis de la que algunos se recuperan y a otros les cuesta más el protagonismo de la OIT debería ser fundamental. Según nuestro modo de ver, la organización pone todos sus recursos para cumplir sus principios sin embargo debido a las dificultades encontradas en algunos países muchas de las iniciativas no han sido del todo fructíferas. Por tanto aqui el cambio no debería ser del todo del organismo sino del compromiso de todos los países a intentar mejorar el trabajo y la economía de sobretodo los más necesitados.

El doble rasero de la ONU: Libia y Siria

Desde un primer momento, la ONU ha estado viciada: no ha cumplido los preceptos formulados en su Carta fundacional y se ha dejado llevar por los intereses particulares de las potencias preponderantes: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y China. Si tras la Segunda Guerra Mundial esa estructura pudiera tener alguna razón de ser, en nuestros días se ha quedado totalmente obsoleta: no sólo por la falta de democracia que significa que sólo cinco países tomen las decisiones más importantes, que rigen los destinos de miles de personas. Si no también porque hasta esa estructura autocrática está injustamente repartida: Europa está sobrerrepresentada, mientras que continentes enteros como África carecen de representación.


Las resoluciones del Consejo de Seguridad (no de las Naciones Unidas) se caracterizan, en general, por ser ambiguas, y muchas veces relativas a resoluciones anteriores. De esta forma se prolongan las decisiones previamente tomadas, pero ¿no sería mejor establecer nuevas medidas, ya que se ha puesto de manifiesto que las previas no han dado los frutos deseados? Por otra parte, la ONU no es firme en el tratamiento de conflictos que requerirían una mayor mediación para resolverse y que piden a gritos más ideas y más implicación, tanto por parte de los contendientes como de la propia Naciones Unidas y Estados miembro, que se dedican a teorizar mucho más que a actuar (como en el caso del Sáhara, por ejemplo).

Una de las muestras más fehacientes de la inefectividad de la ONU es el inmovilismo ante la actual situación de Siria. Mientras que el Consejo de Seguridad sacó adelante la resolución 1973 que permitía llevar a cabo una serie de actuaciones en Libia, Bachar el Asad, de momento, no va a correr la misma suerte que Gadafi, a pesar de las similitudes entre ambos conflictos. Literalmente, la ONU se decidió a actuar en Libia por “el deterioro de la situación, la escalada de la violencia y el elevado número de víctimas civiles”. Además, dicha resolución añade: Reiterando que las autoridades libias tienen la responsabilidad de proteger a la población libia y reafirmando que las partes en los conflictos armados tienen la responsabilidad primordial de adoptar todas las medidas posibles para asegurar la protección de los civiles.
Condenando la grave y sistemática violación de los derechos humanos, incluidas las detenciones arbitrarias, las desapariciones forzadas, los casos de tortura y las ejecuciones sumarias.
Condenando también los actos de violencia e intimidación cometidos por las autoridades libias contra periodistas, profesionales de los medios de comunicación y su personal asociado e instando a esas autoridades a cumplir las obligaciones que les impone el derecho internacional humanitario enunciadas en la resolución 1738 (2006).
Considerando que los ataques generalizados y sistemáticos contra la población civil que están teniendo lugar actualmente en la Jamahiriya Árabe Libia pueden constituir crímenes de lesa humanidad. (…)
Exige que las autoridades libias cumplan las obligaciones que les impone el derecho internacional, incluido el derecho internacional humanitario, las normas de derechos humanos y el derecho de los refugiados, y adopten todas las medidas necesarias para proteger a los civiles, satisfacer sus necesidades básicas y asegurar el tránsito rápido y sin trabas de la asistencia humanitaria.”

Con argumentos tales como proteger a los ciudadanos, la sistemática violación de derechos humanos o que las autoridades lleven a cabo actos de violencia e intimidación la ONU permitió la intervención en Libia. ¿Es que acaso estas circunstancias no se están dando en Siria en forma de, por ejemplo, disparos indiscriminados contra manifestantes pacíficos?


Otro ejemplo del doble rasero de la ONU es la resolución 1975, relativa al reciente conflicto en Costa de Marfil entre los partidarios de los políticos Ouattara y Gbagbo. El Consejo de Seguridad publicó lo siguiente:
“Condenando los abusos y violaciones graves del derecho internacional en Côte d’Ivoire (Costa de Marfil), incluidos el derecho humanitario, las normas de derechos humanos y el derecho de los refugiados, reafirmando la responsabilidad primordial de cada Estado de proteger a los civiles y reiterando que las partes en los conflictos armados tienen la responsabilidad primordial de tomar todas las medidas viables para asegurar la protección de los civiles y facilitar el tránsito rápido y sin trabas de la asistencia humanitaria y la seguridad del personal de asistencia humanitaria (…).
Reafirmando que es responsabilidad de Côte d’Ivoire promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales, investigar las presuntas violaciones de los derechos humanos y el derecho internacional y enjuiciar a los responsables de tales actos.
Considerando que los ataques que actualmente tienen lugar en Côte d’Ivoire contra la población civil pueden representar crímenes de lesa humanidad y que los autores de esos crímenes deben ser obligados a rendir cuentas con arreglo al derecho internacional, y haciendo notar que la Corte Penal Internacional puede decidir acerca de su competencia en relación con la situación”.

En resumen, la ONU acepta como válidas unas razones para intervenir en un país, pero en otros las pasa por alto. Se contradice a sí misma. Una razón más para dudar de su efectividad y credibilidad.

EL CONSEJO DE SEGURIDAD EN DUDA